Adiós cukis.
Existen vínculos en tu vida que sabes que son especiales y mágicos. Cuando te dedicas la docencia, intentas darlo todo para que el talento encuentre su camino. Jose María Ricarte y Jose Luis Segura se convirtieron en mis mentores eternos, Miquel Altarriba me inculcó el sentimiento de equipo y Toni Segarra me contagió su gramo de locura. Tener referentes te ayuda a ser mejor profesional y persona. Enseñar es una pasión y aprender es apasionante. Un profe puede influir muy positivamente en sus estudiantes, no sólo por transmitir conocimiento sino por inculcar pasión, atrevimiento, creatividad, curiosidad, capacidad de sorprender, constancia, esfuerzo e ilusión. Igual que en alta mar me siento como un barco a la deriva, en un aula me siento muy feliz. Básicamente porque l@s estudiantes me regalan alegría, motivación y ganas de mejorar. Las conversaciones que se generan son maravillosas, muchas veces se convierten en comidas, cenas, cafés y por supuesto wasaps...