Aire, luz, ilusión.

               



Por suerte existen personas que nunca ponen excusas, están siempre disponibles, lo dejan todo para estar contigo. No se lo piensan, cogen el coche, el metro, el bus, un taxi, el tren o un avión y se plantan en tu casa. 

LLoran contigo y ríen contigo. Puedes hablar de todo y abrir las puertas de tus secretos y de tu intimidad. Son incondicionales. Te conocen, te entienden, te respetan, te quieren. Te dicen lo que piensan. No intentan quedar bien. 

Sin ser familia, se convierten en herman@s, soci@s, fans, guarda-emociones, defensor@s, protector@s, sin ser tu pareja, se convierten en psicólog@s, coachers y abogad@s. 

Tal vez son una especie en vías de extinción. Incondicionales. 

Cuando su rol se mantiene durante años y años, te sientes la persona más privilegiada del mundo. Y hablas sobre música, series, libros, podcasts, docus, deportes o sobre la vida. Y con unas cervezas y algo de picar te puedes tirar horas y horas y notas que el tiempo pasa volando.

Sabes de lo que te hablo. De ese nombre que siempre aparece cuando piensas en regalos, fiestas, excursiones, viajes, comidas, cenas, locales, expos, pelis o movidas.

De ese nombre que siempre pronuncias o recuerdas cuando ganas un premio, cuando has conseguido algo importante o cuando te sientes feliz. 

De esas pocas, escasas personas que son especiales, auténticas, únicas.

Tus amig@del alma.

Tus seres de luz.

Tu aire fresco.

Tus mag@s de la ilusión.

         


                                     


La amistad es una mente en dos cuerpos.

La verdadera amistad llega cuando el silencio entre dos personas es cómodo.




Comentarios

Entradas populares de este blog

Demasiado pronto.

La rusa de Rocky (3.0)

Publicitarios Implicados: se acaban los adjetivos.