Tu bendito bar.


 

Si sumamos los bares y restaurantes que hay en España, sale una cifra cercana a los 300.000. No esta mal. Es una oferta variada, completa y para todos los gustos.

Estoy seguro de que todos tenemos un bar, UNO. Ese local al que hemos ido durante años por su café, por sus combinados, por la simpatía de su dueño o por el ambiente que se crea. Puedes frecuentar otros lugares, pero sabes que ese es tu bar, el que te gusta, el que te hace sentir bien, el que sigue allí a pesar de las crisis, las pandemias y las modas.

Allí se gestan ideas, se participa en conversaciones interesantes o banales, alguna vez se ha habla desde la intimidad, te has divertido, te has aburrido, has leído un libro o un diario deportivo.

Sabes que tiene algo especial, tal vez por su sabor auténtico y antiguo, tal vez por el nivel de confianza que se genera, tal vez porque es el ideal para ver partidos apasionantes...es difícil de explicar, pero te mantienes fiel a sus paredes y a sus propuestas.

No es un restaurante de 5 tenedores ni un lugar cool o con diseño de vanguardia. Es un espacio cercano, que no destaca por su lujo sino por su ambiente, su calidez, por sus mesas con historia que explican historias.

Tu bar tiene algo especial. Y puede ser por un millón de razones. Tú lo descubriste y lo has disfrutado en buena compañía.

El mío se llama Cervecería Lesseps. Empecé a ir a los 20 años con estudiantes de intercambio, re-bautizado con el nombre de "el bar de las patatas bravas". Tiene una barra de madera, ocho mesas y una buena terraza.

Ahora no voy tanto porque me queda lejos, pero de vez en cuando me apetece volver para tomar unas tapas. 

Cuál es el tuyo? a donde me llevarías sin dudar para tomar un café o una cerveza y unas tapas? 

Por poco que pueda iré y nos veremos.

Benditos bares. 

Benditas conversaciones. 

Benditas reuniones presenciales. 

Bendita distancia corta.

En las distancia corta ves ojos brillantes, expresiones de ilusión, sonrisas, lágrimas, manos que dicen cosas. 

En la distancia corta abrazas, acaricias, te das dos besos, te das la mano, te tocas, te ves sin maquillaje, con ropa casual, eres más tú.

Cuando compartes en la distancia corta, notas la química, la energía que desprenden las personas, notas su influjo, su inspiración y su magia. 

Percibes su olor, sus posturas, sus tics y sus gestos característicos. Asimilas los tonos de voz y decodificas las miradas. Te fijas en los detalles.

Tu bendito bar es un lugar único. 





Laia Costa, Isabel Coixet y Guillermo Pfening en "Foodie Love"


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